Puertas contra Robos

¿Cómo Asegurar las Puertas contra Robos?
Los robos son una preocupación para los dueños de las casas. ¿Pero cuál es el mejor sistema para mantener tu casa segura? Sin duda ya tienes instalado un sistema de alarma (si no es así, hazlo inmediatamente), y quizá también tengas un perro patrullando tu propiedad. Las estadísticas indican que la mayoría de los ladrones entran en las casas por las puertas principales o traseras. Así que mantén esas puertas bien cerradas y seguras. Aquí tienes algunas sugerencias.

¿Tienes la puerta correcta?

METODO 1
  1. Consigue la puerta adecuada: Si tus puertas delantera y trasera son huecas, necesitas cambiarlas inmediatamente. ¿Cómo sabes si la puerta es hueca? Simplemente golpéala con los nudillos. Las puertas huecas son láminas de madera barnizada sobre un núcleo de cartón. Todas las puertas de exterior deberían ser sólidas y macizas hechas de los siguientes materiales:
    • Fibra de vidrio.
    • Madera sólida.
    • Núcleo de madera sólida (una lámina de madera barnizada sobre el núcleo).
    • Metal (Nota: asegúrate de que las puertas de metal están reforzadas por dentro, y tienen lo que se llama bloqueo de cerradura. De lo contrario, podrían ser abiertas con el gato de un coche.)
  2. Si vas a instalar o sustituir una puerta y marco: considera una de fibra de vidrio que se abra hacia fuera y no hacia dentro (y no olvides usar bisagras de seguridad). Tener una puerta que se abre en esa dirección ayuda a reducir cualquier tipo de entrada forzada.
  3. Reemplaza todas las puertas exteriores que tengan ventanas: Para una seguridad máxima, todas las puertas no deberían tener ventanas, y tampoco debería haber ventanas lo suficientemente cerca de la puerta ya que un ladrón podría romper la ventana y abrir la puerta desde dentro.

    Si tienes puertas correderas de cristal, paneles de cristal o ventanas próximas, en cualquier caso, cubre el cristal con una rejilla o verja en el exterior o coloca un panel transparente, de policarbonato irrompible en el interior.

METODO 2
Cierra Puertas
En un porcentaje significativo de los robos, los ladrones entraban en las casas de las víctimas por una puerta abierta. Incluso los cerrojos más fuertes del mundo son inútiles si no los utilizas. Cierra con llave todas las puertas exteriores cada vez que salgas – aunque sólo vayas a estar fuera unos minutos.
  1. Instala cerrojos de seguridad: Excepto las puertas correderas, el resto de puertas deberían tener cerrojos de seguridad además del que tiene el picaporte. El cerrojo debe ser de alta calidad (grado 1 o 2, de metal sólido sin tornillos expuestos al exterior), con pestillo (el que sale de la puerta) de al menos 2.5cm de longitud. El cerrojo debe estar bien instalado. Muchas casas tienen picaportes de baja calidad o pestillos de menos de 2.5cm. Estos deben ser reemplazados.
  2. Instala un interbloqueo: Añadir una cerradura adicional añadirá una seguridad extra cuando te encuentras en casa. El interbloqueo, a veces llamado “cerradura sólo de salida” es un picaporte que no tiene llave en el exterior. Se ve perfectamente en la puerta desde fuera, pero no puede romperse sin destruir la puerta, el marco o el cerrojo en sí mismo. Mientras que esta seguridad no será de mucha ayuda directamente cuando estés fuera de casa, su visibilidad puede disuadir a un intruso de intentar forzar la puerta.
  3. Asegura las puertas correderas: La mejor manera de asegurar las puertas correderas es instalando cerrojos con llave arriba y abajo. También puedes hacer o comprar una barra que vaya hacia abajo desde el marco hasta la mitad de la puerta para evitar que se deslice. En última instancia, coloca una varilla (una clavija gruesa de madera, por ejemplo) en la parte inferior de la puerta para evitar que se abra. Independientemente del método que se use, es una buena idea reforzar el cristal con paneles de policarbonato como se ha recomendado en un paso anterior.
METODO 3
Refuerza tu Entrada
  1. Instala cerrojos de cilindro alrededor de los cilindros del pomo (la parte donde se introduce la llave): Los ladrones pueden quitar o dañar los cerrojos de cilindro pegándoles con un martillo, llave inglesa o haciendo palanca. Protege éstos con placas de metal o anillos protectores en ambos lados de la puerta. Instala placas de seguridad con tornillos de cabeza redonda para evitar que los desatornillen. Muchos cerrojos las traen de serie, pero si el tuyo no lo tiene, puedes comprarlas.
  2. Reemplaza las placas de refuerzo endebles:La placa de refuerzo es la placa de metal que hay alrededor del pomo (el agujero en el marco de la puerta donde se coloca el cerrojo). Todas las puertas exteriores deberían tener placas de metal reforzado aseguradas con tornillos de 7.5cm. Muchas casas están construidas con placas de refuerzo de baja calidad o están aseguradas con tornillos cortos que sólo las sujetan al quicio de la puerta, no al perno de debajo.
  3. Asegura las bisagras que estén expuestas: Las bisagras deberían estar en la parte interior de la puerta. Si las tuyas no lo están, recoloca la puerta o asegura las bisagras visibles con alfileres no removibles. Puedes hacer esto quitando al menos los dos tornillos del centro de la bisagra (a cada lado) y cambiándolos por alfileres no removibles de bisagras (puedes comprarlos en la ferretería) o clavos de doble cabeza de albañilería. Incluso las bisagras que no están expuestas deberían estar aseguradas al marco con tornillos de 7.5cm.
  4. Refuerza el marco: Incluso con una puerta reforzada y cerrojos de calidad, propiamente instalados, un ladrón puede tener la posibilidad de forzarla rompiendo o haciendo palanca en el marco de la puerta. Muchas de las molduras de los marcos de las puertas están simplemente fijadas a la pared, de modo que una palanca o golpe pueden separar fácilmente el marco de la pared. Asegura los marcos de las puertas a las paredes instalando varios tornillos de 7.5cm a lo largo del marco y topes de la puerta. Los tornillos deberían llegar a la viga.
METODO 4
  1. Instala Mirillas: Las mirillas te permiten ver quién está al otro lado de la puerta. Instala mirillas con gran ángulo de visión a la altura de los ojos en todas las puertas exteriores. Si tienes que abrir la puerta para poder ver, los cerrojos no te valdrán de mucho. Intenta encontrar mirillas cubiertas para evitar que la gente pueda ver desde fuera con herramientas especiales, como un mirilla inversa.